El reciente proyecto de mantenimiento y pintura de casas privadas en San Nicolás, impulsado por el Primer Ministro, ha generado un debate urgente sobre los principios de buena gobernanza en Aruba. Mientras que los servicios públicos básicos y la infraestructura en los barrios sufren por la falta de mantenimiento, la priorización de la atención gubernamental en propiedad privada levanta dudas jurídicas sobre la ilegalidad y la legitimidad del uso de recursos públicos.

El gobierno de AVP-FUTURO está practicando un sistema político similar al de Cuba, haciendo al pueblo dependiente del Gobierno en vez de darle herramientas para que el ser humano sea independiente. Es un sistema político socialista, que habla bonito y echa arena en los ojos de la gente, pero al ver el efecto de la realidad, podemos ver en qué se convirtieron otros países como Cuba y Venezuela. ¿Es esto lo que queremos para Aruba? ¿Es este el rumbo que AVP-FUTURO desea para el futuro fracturado de Aruba? Pero al mismo tiempo, ¿a dónde está yendo el dinero del pueblo?

En la cadena de manejo de los fondos del pueblo, los principios de transparencia y rendición de cuentas son fundamentales. Lo esencial de la discusión no es la ayuda, sino la “base legal” y el “procedimiento administrativo” que sustentan estas acciones. Ya sea que se trate de fondos públicos o personales bajo contrato gubernamental, debe existir una base jurídica clara para la asignación de los fondos y la selección de los beneficiarios. Sin un marco de gestión transparente, esta acción podría considerarse una violación de los principios de igualdad y del código de conducta para los funcionarios gubernamentales.