¿Cómo te sentirías si llegas a un lugar con urgencia, porque necesitas ayuda, y la persona que debe ayudarte no está o llega caminando a la hora que quiere?
Cada vez que llegamos tarde, mostramos falta de amor y respeto por nuestro prójimo, porque solo miramos nuestro propio interés y no el de los demás (Filipenses 2:3-4).
Llegar tarde mientras otros te esperan demuestra falta de interés o falta de respeto, o que hay algo con lo que quieres demostrar que no estás contento.
Pero llegar tarde y actuar como si fueras indispensable es flojera y necedad, porque llegará el día en que otra persona recibirá el encargo que tú tienes, y en ese momento vendrá el enojo y el llanto.
El tiempo no es nuestro, el tiempo es de Dios, y porque el tiempo es de Dios, debemos usarlo conscientemente porque los días son malos (Efesios 5:15-16).
Cuando una persona llega a tiempo:
Demuestra respeto.
Demuestra interés.
Las personas depositan confianza en ella.
Su presencia es agradable.
Es tomada en cuenta para obtener una posición de autoridad.
Cuando una persona llega tarde todo el tiempo:
No puede asumir ningún puesto de autoridad.
Una persona así no puede tener ninguna llave para abrir puertas.
Esa persona no tiene interés en su trabajo y no respeta a sus colegas ni superiores.
Incluso en tu propio hogar, debes asegurarte de estar a tiempo para que tus hijos puedan ver orden en el casa.
De una persona que llega tarde todo el tiempo, nadie puede depender.
Llegar tarde como parte de la cultura es una mentira diabólica. No existe una nacionalidad que se identifique con llegar tarde.
Incluso cuando alguien es dueño de un negocio, debe llegar a tiempo para demostrar que valora lo que tiene.
Un padre o madre que todos los días llega tarde a casa no tiene interés en su familia, especialmente en sus hijos. Cuando llegas tarde a casa todos los días, hasta el maligno puede tener control sobre ti.
Llegar tarde no es algo para presumir, ni tampoco algo con lo que lucirse.
Llegar tarde en la casa de Dios: Asegúrate de estar en la casa de Dios a tiempo, y asegúrate de que todo comience a tiempo. Porque de Dios lo recibimos todo, y debemos ofrecer respeto y reverencia.
Haz todo de manera decente y con orden; no mires a los demás, asegúrate de tener tú el temor de Dios.
Participa en el servicio completo y no solo en una parte, porque cuando Dios bendice, bendice por completo.
No hay excusa para una persona que siempre llega tarde.
Llegar a tiempo es una muestra de dominio propio (Gálatas 5:22).
Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres (Colosenses 3:23).
El Señor no permitirá que el justo pases hambre, pero el deseo de los malvados Él lo rechaza (Proverbios 10:3).
Dondequiera que hay orden, hay decencia, hay respeto y hay crecimiento.
El orden demuestra amor por lo que hacemos, eleva el nivel de nuestra producción y demuestra sabiduría.
La responsabilidad es puesta en manos de quien respeta el tiempo y se comunica con los demás para que ellos también lleguen a tiempo.
La venida de Jesucristo se acerca; el día ni la hora nadie lo sabe, pero debemos estar preparados en todo momento.
Pastor Marcel Balootje
