La Plataforma Nacional de la Herencia de la Esclavitud en Aruba (PNHSA), en su calidad de fundación, entregó una carta formal al Parlamento de Aruba para abogar por elevar la importancia y el impacto de los afro-arubeños en nuestra comunidad. En esta comunicación, la fundación presentó su preocupación respecto a los esfuerzos por parte del Estado neerlandés para acelerar su política de reintroducir el servicio militar obligatorio, conocido como “Dienstplicht”.
Preocupación por la militarización del Reino Según Sirelda Jackson, presidenta de la PNHSA, la fundación ha tomado nota de los esfuerzos que los Países Bajos están realizando en territorio europeo para reintroducir la militarización obligatoria. Esta medida, que obliga a los ciudadanos de los Países Bajos a pasar un tiempo en el “Ejército” neerlandés, genera preocupación para las islas del Caribe. Jackson enfatizó que, debido a que las islas forman parte del Reino de los Países Bajos, estas decisiones tienen consecuencias directas para nuestros jóvenes, tanto hombres como mujeres.
Rechazo a las decisiones unilaterales La PNHSA mantiene una postura firme contra la forma en que el Estado neerlandés toma estas decisiones unilaterales sin consultar al pueblo de Aruba como ciudadanos. Según la fundación, el pueblo no ha tenido oportunidad de expresar su opinión sobre las decisiones y esfuerzos que los Países Bajos están tomando en este ámbito geopolítico.
Aruba como zona de paz La fundación considera los esfuerzos de militarización como un peligro para las islas, dado que viven en el Caribe como una “zona de paz”. La PNHSA enfatiza que el esfuerzo principal debe ser mantener las islas en el estado actual de paz, en lugar de promover la militarización que se prepara en el país lejano, los Países Bajos.
Jackson concluyó diciendo que la fundación seguirá monitoreando de cerca las noticias provenientes de los Países Bajos, donde han constatado que existe una política en marcha que los está llevando a promover la militarización obligatoria.
