La Plataforma Nacional de la Herencia de la Esclavitud en Aruba (PNHSA), junto con organizaciones de Curazao, Sint Maarten y San Eustaquio, entregó una carta conjunta a los parlamentos de las islas el 6 de julio de 2026. Esta acción no es solo un rechazo a la reintroducción del “Dienstplicht” (servicio militar obligatorio), sino también una llamada de atención sobre la amenaza que la actual constelación constitucional representa para las islas del Caribe.
La “constelación” actual y el peligro de la Rijkswet HOFA Durante la entrega de la petición, Sirelda Jackson, presidenta de la PNHSA, explicó que las islas están en una posición vulnerable debido a la constelación constitucional con el Reino de los Países Bajos. Estamos en una constelación que debemos proteger, pero vemos el impulso de la HOFA, que tendrá consecuencias para cada ciudadano en Aruba.
• Autonomía limitada: Las islas se encuentran en una situación donde su autonomía se ve amenazada por la forma en que opera el Reino.
• Impacto de la HOFA: Jackson señaló que las islas son conscientes de los riesgos de perder más autonomía. Si las leyes de supervisión financiera, como la Rijkswet HOFA, se implementan o mantienen en su forma actual, esto limitará drásticamente la capacidad de las islas para decidir sobre su propio destino.
• Dependencia de los Países Bajos: La carta señala que, en la constelación actual, los Países Bajos son quienes tienen el poder de decidir sobre asuntos que afectan directamente a las islas, sin que el pueblo de las islas tenga una voz real en esas decisiones.
El “Dienstplicht” como ejemplo de unilateralismo La fundación considera que la reintroducción del servicio militar obligatorio es el ejemplo perfecto de cómo la actual constelación constitucional trabaja en contra de los intereses de las islas.
• Las decisiones unilaterales tomadas en los Países Bajos ignoran la realidad y los deseos del pueblo caribeño.
• Jackson enfatizó que, aunque las islas son parte del Reino, estas decisiones se imponen sin consulta, lo que coloca a las islas en una situación similar a la de los “países del periodo colonial”, donde el poder de decisión estaba y sigue estando en manos de la “Madre Patria”.
Un llamado a la unidad La PNHSA insta a los parlamentos de las islas a no permanecer “en silencio”. La carta entregada es una petición formal para que los parlamentos rechacen el “Dienstplicht” y exijan un cambio en la relación constitucional, para evitar que las islas pierdan completamente su autonomía frente a la presión de la “supervisión” neerlandesa. La fundación concluye que, para mantener a Aruba como una “zona de paz”, es esencial que las islas comiencen a actuar como un bloque unido contra las decisiones provenientes de los Países Bajos que amenazan su soberanía.
