Lo que está sucediendo ahora mismo en la política local exige una atención inmediata. Una nueva generación de políticos, que no ha pasado por el sufrimiento y la lucha real de los años del Status Aparte, parece querer entregar la autonomía del país a Holanda y colonizarlo una vez más como era antes de 1986. La diferencia entre 1986 y ahora es que Aruba tiene una economía e ingresos fuertes, pero ¿si Holanda va a decidir en las finanzas cómo se manejará esto?
¿Volveremos a la esclavitud moderna donde el país trabajará como esclavo y el dinero realmente se quedará en Aruba, o Holanda tendrá el poder de cobrar y darle a Aruba lo que quiera? ¿Será este un buen futuro para Aruba? No debemos olvidar que Aruba ya ha vivido esta historia donde nuestro oro se fue a Holanda y la propia Aruba no disfrutó de su cosecha. ¿Es esta la dirección en la que la gobernanza de AVP y FUTURO está empujando a Aruba?
Los tratados políticos apuntan a las decisiones que está tomando el gobierno de AVP y FUTURO, quienes parecen colaborar con las presiones de Holanda, incluyendo el manejo en torno a proyectos de ley como la Rijkswet HOFA. La pregunta que todo el pueblo debe hacerse es: ¿cuál es la verdadera meta detrás de esta colaboración?
Declaraciones recientes y el seguimiento de los planes de los secretarios de estado muestran una traición política alarmante. Figuras como el ministro de FUTURO Geoffrey Wever, Gerlien Croes, Mike Eman (AVP), la ministra plenipotenciaria Milly Schwengle, junto con el secretario de estado holandés Eric van der Burg, son señalados como actores clave que están empujando medidas que pueden minar la soberanía interna de Aruba. Los puntos de vista que se escuchan parecen querer “colonizar de nuevo a Aruba” bajo el pretexto de apoyo financiero.
Para poner esto en perspectiva, el estatus de Aruba como país autónomo dentro del Reino de los Países Bajos no es un caso aislado, sino que forma parte de un grupo selecto de territorios alrededor del mundo que salieron de un pasado colonial sin optar por la independencia total, manteniendo un lazo constitucional fuerte:
• En el Reino de los Países Bajos: Aruba (1986), Curazao (2010) y Sint Maarten (2010), un status aparte diferente al de Aruba.
• En Asociación Libre: Islas Cook y Niue con Nueva Zelanda.
• En el Reino de Dinamarca: Groenlandia e Islas Feroe.
Asimismo, países en el territorio global como aquellos en el Caribe, África y Asia lucharon por su propia libertad económica y política. La ironía dolorosa es que, mientras otros países lucharon para proteger su autonomía contra la influencia externa, ahora son los propios gobernantes locales de AVP y FUTURO quienes abren la puerta para quitar la misma libertad que Betico Croes dejó atrás para el pueblo de Aruba.
El pueblo de Aruba debe mantenerse alerta. La autonomía interna no es un regalo; es un derecho conquistado que debe ser defendido con uñas y dientes. Hoy, la lucha de Betico Croes enfrenta su prueba más grande contra ambiciones políticas que ponen el interés partidario por encima del futuro de la patria. La bandera de Aruba, su florín y su futuro quedan en manos de un pueblo que no puede permitir descartar los sacrificios del pasado por una falsa promesa de alivio financiero.
Los inmigrantes que han elegido Aruba para vivir también deben estar muy bien informados. Saliendo de sus países más que nadie, deben saber la diferencia entre vivir en un país libre y autónomo o un país colonizado. Ahora, ¿queremos esto para Aruba? Del mismo modo que recuerdan la libertad y autonomía de su país y honran su bandera, este es el apoyo que Aruba también necesita para mantener su autonomía y sostener la bandera y el himno de Aruba, el país que han hecho su segundo hogar.
