Las represas de Aruba enfrentan una situación precaria. Actualmente, la mayoría de estos recursos hídricos están prácticamente vacíos, lo que hace que el trabajo de mantenimiento de la infraestructura sea más crucial que nunca. Las autoridades están ejerciendo un control estricto y haciendo un llamado urgente a la comunidad para evitar comportamientos que afecten la capacidad de captación de agua.
Las represas, que desempeñan un papel importante en el recurso hídrico natural de la isla, requieren atención continua. Según información recibida del portavoz de Santa Rosa, Randy Maduro, las represas no son solo lugares para almacenar agua, sino una infraestructura que necesita limpieza constante para funcionar de manera óptima cuando lleguen las lluvias. Actualmente, durante la temporada de sequía, se observa que todas las represas están secas, y se apela a la población a no arrojar basura en ellas.
Uno de los mayores desafíos es la presencia de basura arrojada en los bordes de las represas. Cuando los ciudadanos arrojan desperdicios en estas áreas, se causa la formación de lodo que, posteriormente, bloquea el paso del agua. La situación se complica cuando las máquinas pesadas, como los tractores, deben ingresar al área para realizar el trabajo de limpieza. El lodo que se pega a estas máquinas hace que el mantenimiento sea mucho más difícil y costoso.
Santa Rosa enfatiza que estas acciones son contradictorias con el objetivo de garantizar la máxima captación de agua. “Pedimos la cooperación urgente de todos los ciudadanos para no tirar basura en los bordes de las represas. Esto es esencial para permitir que este recurso natural sea aprovechado de manera óptima”.




