Un momento de tensión tuvo lugar cuando un árbol plantado hace muchos años al final de la calle principal se cayó repentinamente. El suceso ocurrió justo en el momento en que pasaba un vehículo, el cual quedó con daños materiales significativos en su parabrisas.
Aunque el impacto pudo haber terminado en tragedia, afortunadamente no hubo ninguna persona herida, aunque el susto para el automovilista fue considerable.
Las autoridades actuaron rápidamente en el lugar. La policía se presentó para regular el tráfico y realizar el control necesario, lo que permitió que los bomberos comenzaran a cortar el árbol en pedazos para retirarlo de la vía y reabrir el tráfico. Representantes del DOW (Departamento de Obras Públicas) también se hicieron presentes para evaluar la situación de la caída del árbol.
Este suceso ha abierto el debate sobre una pregunta que ahora está en boca de todos: ¿Lo sucedido hace responsable al DOW de los gastos? La pregunta del millón que queda es si el departamento pagará por el parabrisas roto del ciudadano inocente que transitaba legalmente por la vía pública.



