Representantes del sector pesquero en Aruba expresaron su profunda preocupación por la manera en que se están implementando las decisiones y regulaciones de protección marítima. Según Arthur Giel, Presidente de la Fundación Hadicurari, la falta de datos científicos y la falta de consulta con la comunidad pesquera están conduciendo a medidas que perjudican seriamente el medio de subsistencia de muchas familias locales.
Durante una declaración reciente, Giel remarcó que las regulaciones no pueden ser presentadas ni aprobadas en el Parlamento sin que existan investigaciones concretas y datos confiables que las sustenten. “Cada vez que vamos a una reunión, la respuesta es que no hay datos. Para poder establecer reglas o leyes de esta forma, se debe investigar y traer expertos que puedan presentar cifras y estudios concretos”, enfatizó Giel.
Impacto directo sobre el pescador y las costumbres locales
Las restricciones y el cierre de ciertas zonas marítimas —incluyendo áreas cercanas a Malmok, Río Barriba y la costa de Alto Vista— no afectan únicamente al sector turístico o recreativo, sino que golpean directamente a los pescadores tradicionales y a los de edad avanzada.
Estos cambios hacen que las distancias sean más largas y las condiciones más difíciles para quienes han dependido toda su vida de este oficio para la supervivencia o para el consumo familiar diario. La forma en que se impusieron medidas estrictas sin el debido análisis local restringe el acceso al mar en la zona de Noord, afectando severamente las costumbres de la comunidad.
Comparación con la región y el rol de la política local
Giel mencionó que, tras participar en reuniones de consulta en el exterior (como en Saba, Sint Maarten y San Eustaquio), es evidente que cada isla y país tiene la autonomía para decidir el grado y la manera en que se aplican las leyes de protección.
Aunque muchas veces se argumenta que estas leyes se derivan de tratados internacionales o de la relación con los Países Bajos, el líder de la fundación aclaró que la responsabilidad de encontrar un equilibrio adecuado entre la protección de la naturaleza y el bienestar del pueblo pesquero está en manos de los políticos locales.
Un llamado al diálogo y al equilibrio
El mensaje del sector pesquero para el Gobierno y las instituciones correspondientes es claro:
• Tener consultas transparentes: Sentarse a la mesa con los pescadores y los actores involucrados antes de tomar decisiones drásticas.
• Presentar datos e investigaciones: Basar cualquier regla nueva en estudios científicos y no en suposiciones.
• Buscar un equilibrio: Garantizar la protección de nuestros recursos naturales sin dejar desamparados a la comunidad pesquera y a la economía local.
La Fundación Hadicurari reitera su disposición para dialogar y colaborar, con el fin de llegar a soluciones mejustas y sostenibles que respeten tanto el medio ambiente como la tradición pesquera en Aruba.
