Aruba ha llegado a una crisis de identidad arubana. La Fundación SIKI (Fundacion SIKI) está muy preocupada; no se trata solamente del hecho de que el gobierno de AVP-FUTURO no respeta nuestra constitución y las leyes de Aruba. El gobierno de AVP-FUTURO es el primer gobierno en la historia política de Aruba que aún no ha repartido las carteras para que el gobierno pueda funcionar; hasta el día de hoy, el gobierno actual no cuenta con la Ordenanza Nacional sobre la Institución de Ministerios (Landsverordening instelling ministeries – LIM).
La LIM es muy importante para el presupuesto del País Aruba, para cuando un ministro inicia un caso en la corte y para muchos otros aspectos dentro de un gobierno. En estos momentos, Aruba tiene ministros que ostentan una cartera, pero oficialmente continúan trabajando hasta el día de hoy con las carteras del gobierno anterior. Esta es una situación muy confusa y dice mucho sobre el gabinete AVP-FUTURO, que ni siquiera ha podido ponerse de acuerdo en una LIM.
La Ordenanza Nacional sobre la Institución de Ministerios (LIM) es una de las primeras cosas que un gobierno debe atender para poder seguir gobernando un país, pero esto solo sucede si realmente un gobierno se respeta a sí mismo y respeta los procesos internos del País Aruba.
Muchas veces se habla de que los Países Bajos ponen presión sobre Aruba, pero si nosotros mismos no nos respetamos, ¿cómo queremos que los Países Bajos u otro país nos respeten? El presidente de la Fundación SIKI, el jurista Jayburtt Dijkhoff, considera que esta situación es muy alarmante. Existen muchos informes que indican que el País Aruba es una “sociedad de baja confianza” (low trust society); esto significa que prácticamente la población ya no tiene confianza en el gobierno, en el parlamento, en los departamentos, en la justicia ni en la policía. El pueblo de Aruba debe empezar a despertar de su sueño y a cuestionar.
Si Aruba permanece en silencio, el país se dirige hacia un rumbo que nuestros hijos no desean ni eligieron. Lo que es muy importante que el pueblo sepa es que una sola rama se puede romper, pero un haz de ramas —que es el pueblo unido— jamás nadie lo podrá romper. La táctica que se utiliza una y otra vez es dividirnos por color político, y es importante que el pueblo comience a cuestionar lo que está pasando, exija que el gobierno rinda cuentas de nuestro propio país, y respete nuestras leyes y a nuestro pueblo también, sin justificar un color.
