El rey Harald V de Noruega falleció este viernes, 28 de agosto, a la edad de 89 años, según informó un comunicado de la Casa Real Noruega. En un principio, el monarca ingresó al hospital debido a una retención de líquidos relacionada con un tratamiento. Sin embargo, su situación se complicó al detectarse una infección bacteriana en la sangre, además de la anemia hemolítica que padecía.
“El rey Harald falleció tranquilamente en el Rikshospitalet el viernes 28 de agosto, a las 06:35”, indicó la Casa Real de Noruega. En su sitio web, se señaló que Noruega permanecía en suspenso desde el día anterior. En sus primeros días de ingreso, la recuperación de Harald había dado esperanzas, respondiendo bien a los antibióticos. No obstante, en un drástico cambio de eventos, el jueves por la mañana se anunció que su estado era “muy grave”.
En el trono desde 1991, el monarca reinante de mayor edad en Europa sufría problemas de salud recurrentes en sus últimos años, pero se negaba categóricamente a abdicar. Al conocerse la noticia, el Palacio Real comenzó a llenarse de flores y de cientos de personas que acudieron a las inmediaciones de la residencia real.
Una figura de unión Con poderes limitados como jefe de Estado, el rey inspiró la unidad en Noruega, ofreciendo siempre las palabras adecuadas en momentos difíciles, como tras el atentado de Anders Behring Breivik en 2011. Diversos líderes internacionales, incluidos los reyes de los Países Bajos, expresaron su más profundo pésame a la familia real noruega y al pueblo.
