En Aruba, la política frecuentemente se enreda en tecnicismos. Sin embargo, para que el ciudadano comprenda de manera estructural lo que sucedió y quién carga con el peso de estas decisiones, es fundamental disipar la cortina de humo y separar dos conceptos legales y políticos totalmente diferentes: el Bestuurlijk Akkoord (Acuerdo Gobernativo) y la Rijkswet (Ley de Reino).
La distancia entre estos dos conceptos no es un simple detalle de lenguaje; es la diferencia entre una promesa negociable y una cadena legal del Reino.
Para comprender la gravedad de la situación, se debe definir el marco de ambos instrumentos con total claridad:
• Acuerdo Gobernativo (Bestuurlijk Akkoord): Esto no es más que una INTENCIÓN política o un marco de trabajo entre gobiernos. No es legalmente vinculante (niet-bindend). Un acuerdo gobernativo deja todo el espacio abierto sobre la mesa para negociar, cambiar, ajustar o rechazar puntos controversiales antes de avanzar más.
• Ley de Reino (Rijkswet): Este es el nivel máximo de obligación legal. Aprobada por el Parlamento del Reino, una Ley de Reino se fija en ley y crea obligaciones formales rígidas. Una vez que entra en vigor, NO PUEDE SER CAMBIADA UNILATERALMENTE por un gobierno local sin pasar por un complicado proceso legislativo a nivel del Reino.
La Oportunidad Perdida y el Cambio Radical
El punto crucial de la discusión con fracciones como AVP y FUTURO es el hecho de que la transición de un simple acuerdo a una Ley de Reino no cayó del cielo; fue un acto político consciente.
—> —> Intención Política (Gabinete AVP-FUTURO) vs. Obligación Legal La Ley de Reino no es negociable; es rígida y no se puede cambiar unilateralmente.
Una Oportunidad de Negociación Ignorada: Si el Acuerdo Gobernativo era simplemente una propuesta sobre la mesa, las fracciones que apoyaban al gobierno en ese momento tenían todo el poder parlamentario para instruir a sus ministros a negociar condiciones más favorables para Aruba. Existía el espacio para eliminar las cláusulas que atentaban contra nuestra autonomía antes de dar el siguiente paso. Ese espacio no se utilizó debidamente dado que el gobierno de Aruba cambió a AVP–FUTURO y MEP no tuvo ese espacio para negociar.
El Paso Decisivo: La transición de un Acuerdo Gobernativo a una Ley de Reino ocurrió porque la firma y el respaldo político del gabinete AVP–FUTURO formalizaron este compromiso. Fue ese respaldo el que convirtió una intención en un marco vinculante para el Reino.
El Intento de Desviar la Responsabilidad: Seguir presentando la situación actual como si fuera “simplemente un acuerdo gobernativo” es un intento evidente de esquivar la responsabilidad política. No se pueden tratar las consecuencias de una Ley de Reino como si fuera una simple carta de intención.
La Verdad Insostenible
El hecho es que, mientras un acuerdo gobernativo es un instrumento flexible y negociable, en el momento en que un gobierno da su aprobación formal para que este se convierta en una Ley de Reino, la naturaleza del compromiso cambia radicalmente. Pasa de ser una intención política a convertirse en una obligación legal del Reino que ata a este país durante largos años. Esto es lo que el gobierno de AVP–FUTURO y sus marionetas en la coalición permitieron que sucediera.
La responsabilidad política no recae en el documento presentado al inicio, sino en la decisión consciente de convertir ese documento en ley. Pretender lo contrario es un insulto a la inteligencia del pueblo de Aruba.
