Dos edificios, dos realidades completamente diferentes y, según el parlamentario de PPA, Eduard Pieters, un solo problema político: falta de decisiones, coraje y visión.
Durante una conferencia de prensa en el centro de Oranjestad esta mañana, distrito donde el propio Pieters nació, el parlamentario se posicionó deliberadamente entre ambos escenarios.
Por un lado, un edificio completamente en decadencia. Por el otro, una propiedad donde los inversionistas locales han invertido millones de florines, pero que, según Pieters, luchan por hacer un uso adecuado de su inversión. Para Pieters, este contraste simboliza lo que está pasando no solo en Oranjestad, sino también en San Nicolás y en los demás distritos de Aruba.
“No podemos seguir castigando a quien hace lo correcto”
La preocupación de Pieters es que los inversionistas locales que siguen el proceso legal permanecen estancados mientras su capital se queda paralizado. Según Pieters, algunos ya están considerando invertir su dinero en otros países. La consecuencia, alerta Pieters, es peligrosa: si el sistema castiga a quien hace su debida diligencia (due diligence) y sigue la vía legal, el Gobierno crea un incentivo para que la gente busque otras rutas.
“A quien hace su trabajo como debe ser, se le castiga. ¡Eso tiene que parar!”
El ROPV debe evolucionar con Aruba
El ROPV entró en vigor el 1 de septiembre de 2021. Después de cinco años, Aruba debe evaluar si este instrumento aún responde adecuadamente a la realidad económica, ecológica, social y territorial del país. Según Pieters, el PPA ha conversado con ciudadanos, ambientalistas y economistas, y pone tres puntos sobre la mesa:
Densidad: Oranjestad y San Nicolás deben tener más posibilidades de aumentar su densidad, incluyendo más viviendas en el centro. Más gente viviendo en la ciudad crea también más actividad económica.
Construcción vertical: La superficie de Aruba no crece. Para Pieters, un uso más eficiente del espacio significa crear la posibilidad de construir más verticalmente, naturalmente acompañado de una infraestructura adecuada.
Revisar la zonificación y las fronteras entre zonas habitadas y naturaleza: El objetivo, según Pieters, debe ser doble: protección real de la naturaleza y suficiente espacio para la vivienda y el desarrollo.
El propio ROPV busca un equilibrio entre el desarrollo económico y social, y la protección de la naturaleza y el medio ambiente.
Oranjestad no es solamente Wilhelminastraat
Pieters también criticó lo que considera un enfoque demasiado limitado en la revitalización de nuestra capital. Está de acuerdo con la atención que los ministros y el gobierno le dan a Wilhelminastraat, pero les recuerda que Oranjestad incluye: Havenstraat, De La Sallestraat, John G. Emanstraat y los barrios de los alrededores. “No puedes reparar diez metros, poner adoquines y decir que estás invirtiendo en Oranjestad.”
Para Pieters, la revitalización debe ser holística: la planificación espacial, la infraestructura, la vivienda, la inversión y la actividad económica deben avanzar juntas.
El Gobierno tiene los instrumentos; lo que falta es coraje para decidir
El artículo 7.1 del ROPV efectivamente le otorga al ministro la facultad, bajo ciertas condiciones, de modificar las destinaciones y las normas (voorschriften) para iniciativas que tengan valor económico, turístico, recreativo, habitacional o de empleo añadido. Esta facultad no aplica a ciertas zonas protegidas e incluye condiciones ambientales y de habitabilidad (las condiciones para garantizar un entorno adecuado y seguro para vivir).
El llamado de Pieters al Gobierno es que se sienten con los inversionistas y utilicen los instrumentos legales donde sean aplicables, mientras avanza el proceso de evaluación del ROPV. Según Pieters, cada día, semana y mes que el Gobierno no actúa, aumenta el riesgo de que el capital local busque oportunidades en el exterior.
“Aruba no solo tiene un problema de edificios en decadencia. El problema más grande es cuando el inversionista está listo para construir el futuro, pero el Gobierno no está listo para decidir”, concluyó diciendo Eduard Pieters.
