El contrato que la Ministra Mervin Wyatt-Ras otorgó recientemente plantea más preguntas que respuestas. Según el contrato, un experto de los Países Bajos recibirá un monto de Afl. 23.000 al mes por trabajar a medio tiempo, hasta un monto máximo de Afl. 194.000. Lo que hace que esta situación sea aún más alarmante es que este contrato se adjudicó directamente, sin realizar ningún tipo de licitación pública.
Falta de respeto por la experiencia de los profesionales arubanos Uno de los puntos más preocupantes es el hecho de que, en la orden ministerial (ministeriële beschikking), la Ministra indica que en Aruba no existe el profesionalismo ni el conocimiento necesario para ejercer este trabajo.
Esto no es solo una decisión financiera cuestionable; es también una señal de falta de reconocimiento y respeto por la experiencia de los profesionales arubanos que trabajan todos los días en el sector de la salud mental y que cuentan con un conocimiento profundo de nuestra realidad local.
Las listas de espera siguen creciendo Mientras el Gobierno opta por gastar Afl. 23.000 al mes para que un experto holandés trabaje a medio tiempo en un plan de salud mental —un plan que en la práctica ya existe—, la realidad en la calle es totalmente diferente:
*Listas de espera alarmantes: La lista de espera para la atención especializada en salud mental sigue creciendo.
*Ciudadanos esperando sin ayuda: Personas vulnerables y familias enteras continúan esperando una ayuda urgente que, al final del día, no llega.
La pregunta fundamental que queda sin respuesta es: ¿Cómo se puede justificar el pago de una suma tan exorbitante por un plan nuevo, mientras ya existe un plan integral sobre la mesa y la lista de espera sigue aumentando?
Por esta razón, el parlamentario Tjon optó por realizar 30 preguntas formales a la Ministra correspondiente, exigiendo total transparencia sobre esta gestión.
