El Ministerio de Turismo, Asuntos Económicos, Transporte y Telecomunicaciones (TEATT), a través de la Inspección de Asuntos Económicos y de Transporte (IETA), desea recordar al público los requisitos legales que rigen la venta ambulante en San Martín y alentar a todos los vendedores a garantizar que sus actividades cumplan con la legislación aplicable.
La venta ambulante constituye una parte importante de la economía de San Martín. Los vendedores ambulantes con licencia contribuyen al espíritu empresarial, apoyan la actividad económica local y ofrecen a los residentes y visitantes una amplia variedad de productos, servicios, alimentos, bebidas y artículos de fabricación local. El Ministerio reconoce la valiosa contribución que los vendedores ambulantes legales aportan al panorama comercial del país y mantiene su compromiso de fomentar un entorno en el que los negocios legítimos puedan operar de manera justa y responsable.
Como parte de sus responsabilidades continuas de supervisión, la Inspección ha observado un crecimiento y diversificación continuos en las actividades de venta ambulante en varios distritos. Si bien muchos vendedores operan de forma responsable, la Inspección también ha detectado casos en los que se llevan a cabo actividades comerciales sin los permisos requeridos o en los que las actividades superan el alcance de la autorización concedida.
La Inspección desea aclarar que la inscripción en la Cámara de Comercio e Industria no autoriza por sí sola a una persona a operar como vendedor ambulante en un espacio público.
Según la Landsverordening regelende de openbare straathandel, cualquier persona que desee realizar ventas ambulantes en espacios públicos debe obtener primero un permiso de venta válido emitido por el Ministro de TEATT a través del Departamento de Licencias Económicas (DEL). Dependiendo de la naturaleza de la actividad comercial, es posible que también se requieran permisos, licencias o aprobaciones adicionales en virtud de otra legislación aplicable.
Las observaciones recientes de la Inspección indican que:
*Algunas personas realizan actividades de venta ambulante sin un permiso de venta válido.
*Algunos vendedores con licencia realizan actividades que quedan fuera del alcance de su permiso aprobado.
*Determinadas actividades comerciales pueden requerir aprobaciones adicionales de las autoridades competentes antes de poder llevarse a cabo legalmente.
*Se sigue observando actividad de venta sin licencia durante las noches, los fines de semana y otros períodos fuera del horario de funcionamiento normal.
El Ministerio enfatiza que estos requisitos legales existen para promover la competencia leal, proteger a los consumidores, salvaguardar la salud y la seguridad públicas, y garantizar el uso ordenado de los espacios públicos. El cumplimiento del marco legal aplicable también ayuda a crear igualdad de condiciones para los vendedores que han tomado las medidas necesarias para obtener las aprobaciones requeridas.
Actualmente, la Inspección está preparando un ejercicio de inventario y registro para obtener una visión general actualizada de las actividades de venta ambulante en todo San Martín. Esta iniciativa ayudará al Ministerio a comprender mejor el panorama actual de la venta ambulante y respaldará la futura planificación reglamentaria y operativa.
El Ministerio también continúa colaborando con las partes interesadas relevantes en relación con las actividades de venta y la aplicación efectiva del marco legal existente.
La Inspección anima a todas las personas dedicadas a la venta ambulante a verificar que poseen los permisos y aprobaciones necesarios aplicables a sus actividades. Las personas que no estén seguras acerca de los requisitos de licencia deben comunicarse con el Departamento de Licencias Económicas para obtener más información antes de iniciar o ampliar sus operaciones.
La Inspección continuará cumpliendo con sus responsabilidades de supervisión y aplicación de la ley de acuerdo con la legislación aplicable. El Ministerio sigue comprometido a apoyar el espíritu empresarial legal al tiempo que garantiza que las actividades comerciales se lleven a cabo de manera justa, segura y ordenada en beneficio de los vendedores, los consumidores, las empresas y la comunidad en general.
