Mientras conmemorábamos el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo, yo, James Finies, no lucho para que Bonaire sea independiente de los Países Bajos. Mi lucha es para que el pueblo de Bonaire esté protegido bajo la Carta de las Naciones Unidas y el Artículo 73, como un Territorio No Autónomo (TNA), al igual que nuestros hermanos en Anguila, Bermudas, Turcas y Caicos, y otros TNA en el Caribe y otras partes del mundo.
Mi lucha siempre ha sido por la protección del pueblo de Bonaire: nuestros derechos, nuestra tierra, nuestra cultura, nuestro idioma, nuestra identidad y nuestro futuro.
POR QUÉ PROTESTÉ DURANTE 222 DÍAS: Muchos bonerianos no comprendieron completamente por qué, comenzando en 2014, protesté durante 222 días, exigiendo un referéndum. El pueblo de Bonaire merecía el derecho a decidir si estaba de acuerdo con la relación constitucional que se les estaba imponiendo.
Cuando finalmente el referéndum tuvo lugar en diciembre de 2015, se le preguntó al pueblo de Bonaire si estaba de acuerdo con el estatus constitucional actual. El 65.5% votó NO. Ese resultado debería haber sido un mensaje poderoso.
LOS CAMBIOS SOBRE LOS QUE ADVERTÍ: Hoy podemos ver muchas de las preocupaciones que motivaron esa lucha: la pobreza y el alto costo de vida; infraestructura inadecuada; cambios en nuestro sistema educativo que afectan nuestro idioma local e identidad; y limitaciones continuas en la atención médica.
Bonaire aún enfrenta grandes desafíos en su sistema de salud, y muchas personas han perdido la confianza en el servicio debido a decepciones repetidas que han causado mucho sufrimiento y tristeza. Estos no son argumentos para la independencia. Son argumentos para una mayor protección, igualdad y gobernanza responsable.
LA INDEPENDENCIA NO ES LA SOLUCIÓN: Bonaire es una isla pequeña con una economía vulnerable y recursos limitados. La independencia no es la solución. Lo que necesitamos es una relación con los Países Bajos basada en la igualdad, el respeto, la protección y el derecho del pueblo de Bonaire a tener una voz significativa en las decisiones que afectan su futuro. La autodeterminación no debe interpretarse automáticamente como independencia. Fundamentalmente, se trata del derecho de un pueblo a participar libre y significativamente en la determinación de su futuro político, económico, social y cultural.
PROTEGER AL PUEBLO COMO PROTEGEMOS A BONAIRE: Protegemos nuestros arrecifes de coral. Protegemos nuestros flamencos, tortugas, manglares, caracoles, burros, incluso los murciélagos, y nuestro medio ambiente natural, porque entendemos que son preciosos y forman parte de lo que hace a Bonaire único. El pueblo de Bonaire, nuestra cultura, nuestro idioma y nuestra identidad merecen la misma determinación y compromiso de protección. El desarrollo nunca debe ocurrir a costa del pueblo que llama a esta isla su hogar.
LOS PAÍSES BAJOS DEBEN CUMPLIR CON SUS RESPONSABILIDADES: Los Países Bajos tienen responsabilidades bajo el derecho internacional de derechos humanos hacia el pueblo de Bonaire. Por eso, nuestra demanda no es que los Países Bajos abandonen Bonaire. Nuestra demanda es que cumplan con sus responsabilidades y garanticen que los derechos, la dignidad, la identidad cultural y el futuro del pueblo boneriano sean protegidos. Buscamos una relación de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas, las Convenciones de Derechos Humanos, los Tratados Internacionales y el Derecho Internacional, en la cual Bonaire no sea simplemente gobernado, sino escuchado, respetado y protegido.
Bonaire necesita protección, igualdad y respeto.
