Cada persona que logra salir de una adicción es una victoria para una familia, para una comunidad y para Aruba. Pero para el parlamentario Eduard Pieters, la verdadera pregunta es otra: ¿Por qué seguimos permitiendo que más personas caigan en el mismo círculo?
Durante el tratamiento del manejo sobre adicción y salud mental, el líder de la fracción del PPA lanzó una crítica contundente sobre lo que denominó una falta de liderazgo estructural del gobierno. Según Pieters, Aruba ha llegado a un punto donde la adicción no puede verse solo como un problema individual; es un reto nacional que afecta la salud pública, la seguridad, el bienestar social y el futuro de muchas familias.
La justicia no puede cargar el problema sola Pieters enfatizó que Aruba cuenta con policías, profesionales, diversas organizaciones y voluntarios que luchan diariamente para ayudar a las personas con dependencia al alcohol, drogas y otros tipos de adicción. Sin embargo, según Pieters, el sistema actual invierte, aunque sea poco, mucho más en reacción que en prevención.
“La adicción no es un problema que deba comenzar en el Ministerio de Justicia. Ante todo, es un asunto de salud pública”. Según el parlamentario, el papel de la justicia es importante, pero no puede sustituir un manejo nacional liderado por la salud pública.
Silencio político por falta de liderazgo Uno de los puntos que más preocupa a Pieters es la falta de liderazgo político en este tema. Según el legislador, Aruba no puede enfrentar una crisis creciente de salud mental y adicción mientras el ministro responsable permanece prácticamente fuera de la discusión nacional. “Un país no puede dejar un problema de esta magnitud solamente en manos de la policía, las fundaciones y los profesionales. Es el Gobierno quien debe liderar”.
Pieters cuestiona la falta de un manejo integral nacional, la coordinación entre ministerios y la visión del gobierno para prevenir que más ciudadanos terminen en la dependencia de sustancias adictivas.
¿Cuándo comenzaremos a trabajar preventivamente? Según Pieters, Aruba sigue reaccionando cuando el problema ya ha explotado; es decir, cuando una persona ya ha llegado al sistema judicial, cuando una familia se ha roto o cuando un adicto ya no puede funcionar en la sociedad. La pregunta fundamental es: ¿qué está haciendo el gobierno antes de que ocurra la tragedia? Pieters aboga por un manejo integral que conecte salud, bienestar social, educación, comunidad y justicia, con una inversión seria en prevención, tratamiento, rehabilitación y reintegración.
Gobernar significa prevenir y no solo reaccionar cuando es demasiado tarde Pieters concluyó que un gobierno responsable no puede limitar su gestión a atacar las consecuencias de una crisis. “Un país fuerte no mide su éxito en cuántas personas procesa o trata después, sino en cuántas personas nunca tuvieron que llegar a esas listas”. Para la fracción del PPA, la lucha contra la adicción no es solo un debate sobre salud mental, es un reflejo de liderazgo nacional.
