Cuarenta años después del logro histórico del Status Aparte, Aruba se enfrenta nuevamente a una decisión crucial que definirá el futuro del país. Según el parlamentario Hendrik Tevreden, el debate sobre la posible introducción de la Rijkswet financiële aruba (HOFA) no es una simple discusión financiera, ni un simple debate sobre intereses y deuda pública. Más bien, es una decisión fundamental que determinará cómo será gobernado este país para las próximas generaciones.
El Costo Real de un Interés Más Bajo El parlamentario enfatiza que, aunque el Gobierno pone mucho énfasis en la posible reducción de intereses que la HOFA puede traer consigo, el costo real de esta decisión va mucho más allá de simples cifras en florines. Por eso cuestiona: ¿Cuál podría ser el costo real de esa rebaja?
Tevreden subraya que esta es una pregunta que no puede dejarse únicamente en manos de expertos financieros o economistas. Esto debido a que el impacto es integral y afecta nuestra autonomía, además del aspecto social, cultural, constitucional y la capacidad de Aruba para determinar su propio futuro.
Por lo tanto, no hay ningún motivo para que Aruba tome una decisión de esta magnitud sin analizar primero la experiencia de otros países dentro del Reino:
*Sint Maarten: Después del huracán Irma, la reconstrucción fue una necesidad urgente. Sin embargo, la gestión de fondos bajo condiciones estrictas y supervisión externa generó retrasos estructurales, frustración y la sensación de que el país no pudo actuar con la rapidez que exigía la crisis.
*Curazao: Diferentes formas de supervisión financiera provocaron conflictos continuos entre Willemstad y La Haya, donde las decisiones económicas y presupuestarias se convirtieron en temas de negociación política, limitando el espacio del país para gobernarse a sí mismo.
“La supervisión estructural siempre tiene consecuencias políticas, administrativas y sociales. Aruba debe estudiar muy bien estos ejemplos antes de tomar una decisión”, afirmó Tevreden.
Control interno en lugar de la HOFA El parlamentario expresa su preocupación por el hecho de que, mientras el Gobierno argumenta que la HOFA fortalecerá nuestras finanzas públicas, ese mismo Gobierno continúa realizando gastos ad hoc sin un modelo estructural debidamente incorporado en el presupuesto.
Documentos recientes, como el informe ‘Bo Aruba’ de la Cámara de Cuentas de Aruba (ARA), confirman que nuestro país enfrenta serios retos en materia de gobernanza, planificación y sostenibilidad financiera. Sin embargo, Tevreden enfatiza que la solución a estas debilidades no es entregar la autoridad al exterior, sino fortalecer nuestros propios mecanismos de control interno.
Según el parlamentario, una democracia más madura no depende de una mayor supervisión externa, sino de:
*Un control parlamentario más fuerte y efectivo.
*Mayor transparencia en el proceso de toma de decisiones.
*Una prensa crítica e independiente.
*Una comunidad que participe activamente en las decisiones nacionales.
La libertad no tiene precio El parlamentario Hendrik Tevreden resalta que el Status Aparte fue una expresión de confianza en la capacidad del pueblo arubeño para gobernar su propio destino. Ahora, 40 años después, ha llegado nuevamente el momento en que el futuro del país está en juego.
Tevreden indica que en el Parlamento ya se conocen diez votos, y que un solo voto puede determinar el rumbo de Aruba para las próximas décadas. Con esto en mente, el parlamentario hace un llamado directo a la conciencia del colega que tiene ese voto decisivo, esperando que no mire únicamente el beneficio de hoy que se promete en el papel, sino el legado que no se puede cuantificar y que la siguiente generación tendrá que pagar.
“Los intereses pueden bajar, pero la autonomía, una vez que pierdes una parte de ella, no es fácil de recuperar. ¡La libertad no tiene precio!”, concluyó el parlamentario Tevreden.
