La Guardia Costera (Wardacosta) dirigió inmediatamente algunas de sus unidades de Metal Shark hacia el contacto sospechoso. El objetivo fue identificado como una embarcación que transportaba bultos con drogas a bordo. La Guardia Costera inició una persecución y, durante la misma, realizó disparos de advertencia al aire para obligar al capitán de la lancha a detenerse. Las embarcaciones patrulleras interceptaron la lancha sospechosa y la llevaron al muelle de la Guardia Costera.
Una vez llegados al muelle de la Guardia Costera, los 2 sospechosos venezolanos y los paquetes con sustancia ilegal fueron entregados al Cuerpo de Policía de Aruba (Cuerpo Policial di Aruba). Mientras tanto, la droga fue destruida. El caso está bajo investigación y la Policía de Aruba no descarta la posibilidad de más detenciones.
