La decisión del Gobierno de cerrar el camino detrás de Tierra del Sol se tomó sin un estudio de impacto, sin consulta con las partes interesadas y sin transparencia sobre el razonamiento detrás de esta decisión abrupta.
Esta es la forma en que el Gobierno está tomando decisiones que afectan directamente la vida de miles de ciudadanos.
Según la carta de la Fundación Aruba Offroad Foundation, alrededor de mil personas se ven afectadas. Pensemos en pequeños empresarios, guías turísticos, operadores y sus familias. Estamos hablando de personas que dependen de esto para su sustento diario.
Lo preocupante no es solo la decisión en sí, sino la forma en que se tomó. Un gobierno que toma decisiones que afectan la vida económica de su pueblo sin dialogar primero, sin estudiar las consecuencias y sin presentar una alternativa, no está gobernando, está imponiendo.
La propia Fundación Offroad presentó una solución: una ruta única, controlada y con la supervisión adecuada. Una propuesta que protege la naturaleza sin destruir el empleo de nuestra gente. Hasta el día de hoy, el Gobierno no les da respuesta.
La reunión con el Primer Ministro Eman el 10 de julio pasó sin resultados. El silencio del Gobierno es la respuesta.
¿Cómo puede el Gobierno hablar de sostenibilidad cuando destruye el negocio de su propia gente?
