El día y la hora nadie lo sabe, pero así como el agricultor se da cuenta de que es tiempo de cosecha, así también todos los que creen en Cristo notan en las señales, en los acontecimientos mundiales, en el movimiento de la naturaleza y en todo lo que Cristo Jesús dijo y está escrito en Mateo 24, que el tiempo se acerca.
Hay muchas personas que tienen miedo de todo lo que está pasando, porque ningún lugar está a salvo de lo que dice la palabra de Dios, ya que lo que está escrito vendrá sobre todo el mundo como está escrito en Lucas 21:34-36.
Hasta ahora el burlón no quiere dejar de burlarse, ni el mofador quiere dejar de mofarse; tampoco aquellos que rechazan a Cristo Jesús quieren cambiar su corazón, y sus corazones y pensamientos cada día se alejan más de su palabra, buscando y sirviendo a falsos dioses que no existen ni pueden dar salvación.
Como está escrito, los que creen en Cristo Jesús serán perseguidos, porque quieren vivir una vida que agrade a Dios, en santidad y en paz, y así cumplir con el propósito de Dios en sus vidas.
Abramos bien los ojos y sigamos perseverando, porque grandes cosas vienen en camino; pidamos a Dios que abra puertas para que el evangelio de Dios pueda llegar a todas partes, como nos manda la gran comisión.
Que cada uno se examine a sí mismo, ya que no podemos juzgar a otros, pero debemos anunciar a todos, aunque para muchos suenen duras las palabras escritas en Juan 3:36 que dicen:
El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
¿Qué significa que la ira de Dios permanecerá sobre la persona?
En Juan 3:16-18 nos explica que el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el Hijo unigénito de Dios. Donde hay condenación, allí estará la ira de Dios.
En Romanos 2:5 la palabra vuelve a explicar cómo las personas, por causa de su terquedad y de su corazón no arrepentido, atesoran para sí mismas ira de Dios para el día de la ira y del juicio de Dios.
Y explicando aún más claro, todos podemos comprender que Dios amó tanto al mundo que quiere dar a todos la oportunidad de entrar al cielo, lo cual es únicamente creyendo y viviendo para su Hijo Cristo Jesús.
El tiempo se agota, no sabemos cuánto tiempo más nos queda; el mundo se está calentando, y esa es una de las señales que demuestra con mayor claridad lo que está escrito en 2 Pedro 3:7.
La promesa en Juan 14:1-4 es para que no tengamos miedo, para que creamos en Dios y creamos en Cristo Jesús como está escrito: que Él se irá a preparar un lugar para nosotros y después volverá a buscarnos, para que donde Él esté, nosotros también estemos.
Tengan muy en cuenta lo que está escrito en 1 Tesalonicenses 4:16-18.
Tiempos difíciles, donde la ciencia y la tecnología están aumentando, y más y más personas se desvían, poniendo su atención y dedicación en lo terrenal y dejando de buscar lo que es eterno, que es la salvación que solo Cristo Jesús puede ofrecer.
El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir. Cristo Jesús da vida eterna.
Pastor Marcel Balootje
