Un lugar que hace casi un siglo era esencial para garantizar el suministro de agua en Aruba, ahora se está preparando para tener una nueva función: conservar la historia, memoria y conocimiento de nuestro país para las generaciones venideras.
El miércoles por la tarde, el Primer Ministro Mike Eman presenció en Kibaima la ceremonia oficial relacionada con la siguiente fase para la restauración y reutilización de los tanques históricos de agua, con la visión de albergar el Archivo Nacional de Aruba (ANA) y crear un centro moderno de conocimiento y patrimonio.
Durante la ceremonia se firmó tanto un Contrato de Enfiteusis (Erfpachtovereenkomst) como un Acuerdo de Cooperación (Samenwerkingsovereenkomst) entre el País Aruba y la Fundación de Monumentos de Aruba (Stichting Monumentenfonds Aruba), formalizando así un paso importante en el desarrollo del proyecto.
Para el Premier Eman, quien también es responsable del área de Cultura, el significado de este momento va mucho más allá de la restauración de un monumento. Invitó a los presentes a imaginar la Aruba de antes, cuando abrir un grifo y obtener agua limpia no era algo automático. En una isla seca como Aruba, las generaciones anteriores vivieron periodos de escasez severa, pérdidas de cosechas y dificultades para conseguir suficiente agua. Los tanques de Kibaima son testimonio de ese periodo, pero también de la manera en que Aruba buscó soluciones.
Según el Premier Eman, es precisamente esa historia la que se debe conservar. “Nos conecta con la historia de quiénes somos, de dónde venimos y de cómo los ciudadanos que vivieron en este país desarrollaron la capacidad de superar este tipo de desafíos”, expresó Eman.
De conservar agua a conservar conocimiento
Para el Primer Ministro, existe un simbolismo especial en la nueva función que tendrán los tanques. Donde antes los embalses formaban parte de una infraestructura que conservaba agua para la comunidad, ahora las mismas estructuras históricas contribuirán a la conservación del conocimiento y del patrimonio.
Eman enfatizó que Aruba es una comunidad que naturalmente mira mucho hacia adelante y se concentra en el futuro. Pero precisamente en ese proceso existe el riesgo de olvidar de dónde venimos. Por eso destacó el trabajo que realizan instituciones como el Archivo Nacional de Aruba, la Biblioteca Nacional de Aruba y la Fundación de Monumentos de Aruba para conservar la memoria colectiva del país.
Un documento, un edificio, un objeto u otro material histórico pueden contar algo sobre la Aruba del ayer y ayudar a la siguiente generación a comprender mejor la sociedad que han heredado. El Premier expresó un especial agradecimiento por la labor del Archivo Nacional y la Biblioteca Nacional al hacer el material histórico más accesible a través de Coleccion Aruba.
Un hogar para el Archivo Nacional
El Director del Archivo Nacional de Aruba, el Lic. Raymond Hernandez, describió el momento como particularmente emotivo. Después de alrededor de 30 años buscando una ubicación adecuada para conservar el patrimonio nacional, el proyecto en Kibaima acerca al Archivo Nacional a la posibilidad de contar finalmente con una instalación que esté a la altura de su responsabilidad.
Hernandez enfatizó que un archivo moderno no es solo un lugar para guardar papeles. Conserva documentos, fotografías, videos, audios, mapas, libros y otros materiales que cuentan la historia de Aruba. Su visión es que Kibaima se convierta eventualmente en un centro de conocimiento y patrimonio, abierto a la comunidad, escuelas, estudiantes, docentes e investigadores. En palabras de Hernandez, el sitio que en un tiempo almacenó agua para sostener a la población, ahora puede convertirse en una fuente de conocimiento para grandes y chicos.
Una segunda vida para el patrimonio
El Ministro Rene Herdé se enfocó en la oportunidad de darle al monumento una segunda vida. Según Herdé, conservar el patrimonio no es simplemente reparar concreto o guardar material antiguo; es conservar la riqueza del conocimiento, la cultura, los recuerdos y las experiencias que otras generaciones han dejado atrás. El proyecto permite a Aruba seguir construyendo sobre el trabajo y la visión de quienes estuvieron antes.
Por parte de la Fundación de Monumentos de Aruba, la Directora Petra Davis explicó que la restauración y adaptación de los tanques se llevarán a cabo en diferentes fases, prestando atención tanto a su valor monumental como a los requisitos específicos de una instalación moderna de archivo.
Conocimiento como oportunidad de futuro
El Premier Eman también vio la posibilidad de que el desarrollo en Kibaima se conecte con otras iniciativas de conocimiento en la zona, incluyendo Smart Community. Su aspiración es que Aruba pueda seguir desarrollando centros de conocimiento que no solo sirvan a nuestra propia comunidad, sino que eventualmente permitan a nuestra isla compartir y exportar conocimiento.
Al finalizar, el Premier Eman expresó su agradecimiento a todas las instituciones y personas que contribuyeron al proyecto, y particularmente al Gobierno Holandés por el apoyo financiero brindado.
Con los acuerdos firmados, los tanques de Kibaima entran en un nuevo capítulo. Un monumento que cuenta cómo Aruba luchó para garantizar algo tan esencial como el agua, ahora se prepara para conservar algo igualmente esencial: la memoria de quiénes somos, de dónde venimos y el conocimiento que queremos transmitir a las siguientes generaciones.














