Colocar contenedores en los barrios no es una solución sostenible ni duradera. Aruba necesita una visión para la gestión de residuos.”
Mientras el Gobierno celebra la colocación de contenedores para la recolección de residuos, el parlamentario Eduard Pieters, del Partido Patriótico de Aruba (PPA), afirma que Aruba no puede seguir confundiendo el alivio temporal con una solución permanente.
Durante su entrevista en Enfoke 90, Pieters dejó claro que el PPA no está en contra de la iniciativa de colocar más contenedores en los barrios. Al contrario, según Pieters, cualquier esfuerzo que facilite a los ciudadanos deshacerse correctamente de sus residuos merece reconocimiento. Sin embargo, según el parlamentario, la pregunta que el Gobierno no está respondiendo es otra.
¿Qué pasa después de que los contenedores se llenan?
“Estamos tratando los síntomas”, dijo Pieters. “Pero no estamos tratando la causa del problema”. Según Pieters, Aruba enfrenta una crisis de residuos que no comenzó hoy. Durante más de una década, diferentes gobiernos han reaccionado al problema con soluciones temporales, mientras la cantidad de residuos sigue creciendo.
El parlamentario recordó que desde 2018, bajo el liderazgo de Otmar Oduber como Ministro de Infraestructura, se propuso la introducción de incineradores modernos como parte de un plan más amplio para reducir la dependencia del vertedero. Según Pieters, esa propuesta fue fuertemente criticada por la oposición y finalmente no prosperó. Irónicamente, hoy el Gobierno recurre a la misma tecnología para tratar residuos médicos y lodos (sludge). “Eso demuestra que la idea no era mala. Lo que faltó fue voluntad y coraje político”. Según Pieters, el problema que tiene Aruba actualmente no puede resolverse únicamente con más contenedores o cubos de basura. “Los residuos no desaparecen. Simplemente cambian de lugar”.
Se necesita una estrategia nacional
El parlamentario señaló que, tras el cierre de Parkietenbos, Aruba abrió Ser’i Teishi como una solución temporal. Sin embargo, ocho años después, lo “temporal” se ha vuelto permanente, mientras que las comunidades como Simeon Antonio y Cas Paloma continúan enfrentando consecuencias ambientales.
Para Pieters, Aruba necesita una estrategia nacional que vaya mucho más allá de simplemente recoger basura. Según el parlamentario, el país debe invertir en la reducción de residuos, reciclaje, separación en la fuente, educación ambiental y tecnología moderna que minimice la cantidad de desechos que finalmente terminan en el vertedero.
Cooperación regional para un sistema más eficiente
El parlamentario también propuso que Aruba explore la cooperación regional para crear un sistema más eficiente de incineración de residuos para energía (waste-to-energy), aprovechando un mayor volumen de residuos junto con las otras islas. No obstante, se debe sondear la posibilidad de transportar basura por mar, lo cual según los expertos no está permitido. “No hay una solución milagrosa”, afirmó. “Pero sí hay soluciones sostenibles y tenemos la visión para pensar diez o veinte años hacia el futuro”.
Para Pieters, el debate actual no debe limitarse a un contrato o a un proveedor. El verdadero debate es si Aruba finalmente decidirá cambiar de una gestión reactiva a una política nacional que realmente ataque la raíz del problema. “No podemos seguir poniendo contenedor tras contenedor, mientras la montaña de residuos sigue creciendo en cualquier parte de Aruba que tenga un hueco”.
Según el PPA, a Aruba no le faltan iniciativas. Lo que falta es una visión nacional para la gestión de residuos y dejar atrás las soluciones temporales, ya que estas solo crearán más retos y problemas para las futuras generaciones.
