El sector del entretenimiento en Aruba enfrenta una pérdida significativa de 16 millones. Princess Casino, ubicado en las instalaciones de Embassy Suites, ha confirmado que está en proceso de abandonar la isla tras una lucha prolongada por lograr una operación financiera normal en el mercado local arubeño.
La apertura de Princess Casino estaba diseñada para ofrecer una opción adicional a la oferta turística de Aruba. Sin embargo, desde el primer día, la empresa se encontró con obstáculos en el sistema bancario local, lo que limitó su capacidad para operar de manera eficiente.
Una batalla jurídica sin efecto real El conflicto central se convirtió en la dificultad para abrir y mantener las cuentas bancarias necesarias para la operación diaria de un casino. La situación escaló hasta los tribunales, donde Princess Casino llevó un caso contra una entidad bancaria local. Según las sentencias emitidas, tanto en primera instancia como en apelación, el juez falló a favor del casino. Sin embargo, el cumplimiento de estas decisiones fue limitado. Aunque tras costosos procedimientos judiciales el banco optó por abrir una cuenta local, persistieron en mantener cerradas las cuentas internacionales.
El impacto operacional Para la operación de un casino, el acceso a servicios bancarios internacionales es vital, dado que gran parte de su clientela turística utiliza instrumentos de pago internacionales. Esta restricción continua impidió que el casino operara de manera óptima, creando una desventaja competitiva y operacional insoportable. La asociación de bancos en Aruba, que determina las líneas de política y los criterios de cumplimiento (compliance), ha quedado en el punto de mira de muchos ciudadanos. Existen críticas de que el sector bancario ha excedido su rol, especialmente al no honrar los dictámenes del poder judicial, lo que crea un precedente preocupante para el clima de negocios en Aruba.
La decisión de retirarse El propietario de Princess Casino indicó que la decisión de retirarse de Aruba no fue de la noche a la mañana. “Hacer negocios no debería ser una lucha constante. Debería ser una relación de ‘ganar-ganar’, tanto para Aruba como para el comerciante que trae inversión y producto a la isla”.
El hecho de que, tras haber ganado dos casos en la corte, el trabajo administrativo y los obstáculos persistieran, llevó a la conclusión de que el entorno de negocios actual no es sostenible para su operación. Ya están en marcha los preparativos para que el casino cierre sus puertas en Embassy Suites y abandone la isla. Esta salida plantea serias preguntas sobre la seguridad jurídica para los inversionistas extranjeros en Aruba y la autonomía del sector bancario frente al poder de los tribunales.
